Presupuesto para una plan de posicionamiento SEO. ¿Cuánto es lo normal?

Te han pasado un presupuesto SEO de 300 € al mes.

O de 600 €. O de 1.200 €.

Y ahora viene la pregunta lógica: ¿es caro o barato?

El problema es que, si únicamente conocemos el precio, es prácticamente imposible responder.

Un presupuesto de 300 € puede ser suficiente para una web que ya está bien posicionada y donde quedan unas pocas oportunidades concretas por trabajar. Y 1.000 € pueden quedarse cortos para un ecommerce con miles de URLs, problemas técnicos y competencia nacional.

Por eso, cuando valoramos un presupuesto SEO, nosotros no empezaríamos preguntando cuánto cobra la agencia. Empezaríamos preguntando qué necesita realmente la web y qué queremos conseguir con ella.

En este artículo vamos a explicar cómo lo planteamos nosotros y qué deberías mirar para saber si el presupuesto que te han enviado tiene sentido.

El precio del SEO empieza por saber cuánto trabajo hay que hacer

Antes de hablar de 300, 600 o 1.000 € mensuales, necesitamos saber qué tenemos delante.

Imaginemos dos empresas de reformas de Zaragoza.

La primera tiene una web que lleva cinco años publicada, aparece en primera página para varios de sus servicios, cuenta con páginas específicas para reformas de cocinas y baños y recibe contactos orgánicos todos los meses.

La segunda acaba de publicar su web, prácticamente no aparece en Google, concentra todos sus servicios en una única página y compite con empresas que llevan años trabajando su posicionamiento.

Las dos quieren conseguir más clientes mediante SEO, pero no necesitan el mismo trabajo.

Esta es una de las razones por las que no nos gustan demasiado los precios SEO planteados únicamente mediante paquetes cerrados. Antes de decidir cuánto debería invertir una empresa, necesitamos entender su punto de partida.

Qué miramos antes de preparar un presupuesto SEO

Hay muchas cosas que podemos analizar, pero nosotros intentaríamos responder principalmente a estas preguntas.

¿Dónde estamos ahora?

Primero revisamos qué visibilidad tiene actualmente la web.

Qué páginas están posicionando, para qué búsquedas aparecen, cuánto tráfico orgánico reciben, qué servicios tienen visibilidad y cuáles prácticamente no existen para Google.

También revisamos si existen problemas técnicos o estructurales que puedan estar limitando el crecimiento.

No es lo mismo mejorar una web que ya está funcionando que construir prácticamente desde cero una estrategia de posicionamiento.

¿Dónde queremos llegar?

Después necesitamos entender el objetivo.

«Quiero mejorar el SEO» nos dice bastante poco.

Podemos querer posicionar un negocio local en Zaragoza, aumentar las ventas de determinadas categorías de un ecommerce, captar proyectos industriales en toda España o conseguir pacientes para tratamientos médicos muy específicos.

Cuanto más amplio sea el objetivo, mayor será normalmente el trabajo que tendremos por delante.

¿Qué distancia nos separa de los competidores?

También analizamos quién está ocupando actualmente las posiciones a las que queremos llegar.

En algunos sectores encontramos competidores con webs muy trabajadas, contenidos especializados, una marca consolidada y una fuerte presencia externa.

En otros, encontramos resultados bastante mejorables.

La competencia no nos permite saber exactamente cuánto tardaremos en conseguir resultados, pero sí nos ayuda a entender la dificultad del escenario.

¿Qué podemos hacer nosotros y qué tiene que hacer el cliente?

Este punto cambia mucho un presupuesto.

Hay empresas que disponen de desarrolladores, redactores y equipo de marketing. Nosotros podemos centrarnos en analizar, definir la estrategia, preparar las acciones y supervisar su implementación.

En otros proyectos tenemos que encargarnos también de buena parte de la ejecución.

Por ejemplo, crear páginas, preparar contenidos, optimizar Google Business Profile, realizar cambios dentro de la web o coordinarnos con proveedores externos.

Dos presupuestos pueden parecer similares sobre el papel y estar ofreciendo niveles de implicación completamente diferentes.

Un ejemplo real de cómo calculamos la dedicación

Hace un tiempo analizamos una posible colaboración para una web relacionada con urología en Málaga.

La pregunta era sencilla: ¿cuánta dedicación mensual podía necesitar este proyecto?

En lugar de asignarle directamente uno de nuestros planes, empezamos analizando la situación.

Para una búsqueda especialmente importante como «urólogo Málaga», la web ya tenía una buena presencia en Google. Por tanto, no partíamos desde cero.

Después analizamos qué otras oportunidades existían.

Había tratamientos y problemas concretos relacionados con la urología para los que podíamos trabajar nuevas búsquedas. También estudiamos hasta qué punto tenía sentido ampliar geográficamente la captación.

Y aquí hay un matiz importante.

No crearíamos una página para «urólogo Sevilla», otra para «urólogo Cádiz» y otras diez cambiando únicamente la provincia porque esas búsquedas existan.

Primero necesitamos saber si realmente se atienden pacientes de esas zonas y si existe una razón por la que una persona estaría dispuesta a desplazarse.

En un tratamiento muy especializado puede tener sentido. En una consulta rutinaria, probablemente mucho menos.

También revisamos la competencia y la propia web. En este caso, la página ya transmitía confianza, explicaba correctamente los servicios y tenía una buena base sobre la que trabajar.

Con toda esa información pudimos estimar una dedicación mensual.

Y esto es lo importante: las horas no salieron de un paquete SEO. Salieron de analizar qué acciones podían generar realmente una mejora.

Más presupuesto no significa necesariamente hacer un SEO diferente

Esta idea nos parece especialmente importante.

Imaginemos que analizamos una web y detectamos suficiente trabajo relevante como para dedicarle diez horas mensuales.

Pero la empresa solamente puede asumir un presupuesto equivalente a cuatro horas.

¿Significa que no puede hacer SEO?

No necesariamente.

Lo que cambia principalmente es el ritmo al que podremos ejecutar la estrategia.

Con diez horas quizá podamos trabajar simultáneamente problemas técnicos, páginas de servicios, contenidos y SEO local.

Con cuatro tendremos que decidir qué puede generar un mayor impacto y empezar por ahí.

Podemos dedicar los primeros meses a mejorar las páginas de servicios con mayor potencial comercial y dejar determinadas acciones de contenido para una segunda fase.

O solucionar primero un problema técnico que está afectando a buena parte de la web antes de empezar a crear nuevas páginas.

Un presupuesto reducido obliga a priorizar más. Y priorizar correctamente es precisamente una de las partes más importantes de nuestro trabajo.

Entonces, ¿el SEO se cobra por horas?

Las horas son una forma bastante lógica de calcular la capacidad que podemos dedicar a un proyecto.

Si un profesional cobra 50 € por hora y reserva seis horas mensuales para una empresa, tenemos una base de 300 €.

Pero el cálculo real de un servicio no termina ahí.

Un consultor o una agencia también tiene reuniones, preparación y seguimiento de tareas, elaboración de informes, herramientas profesionales, administración y tiempo destinado a coordinación.

Además, las tarifas por hora pueden variar considerablemente entre profesionales.

La experiencia, especialización, estructura de la empresa y tipo de servicio influyen en ellas.

Por eso, saber que una agencia cobra 400 € al mes sigue sin decirnos demasiado si no sabemos qué capacidad de trabajo y qué servicio hay detrás de esos 400 €.

Hay otra pregunta importante: cuánto te compensa invertir

Hasta ahora hemos hablado de cuánto trabajo necesita el proyecto.

Pero existe otra parte de la ecuación.

¿Cuánto valor puede generar el SEO para tu empresa?

Imaginemos un negocio donde cada nuevo cliente genera 3.000 € de margen.

Si una estrategia SEO de 600 € mensuales consigue generar de forma recurrente nuevas oportunidades comerciales, esa inversión puede tener bastante sentido.

Ahora imaginemos un negocio donde cada venta deja 15 € de margen. Para justificar esos mismos 600 € necesitaremos un volumen de ventas mucho mayor.

Esto no significa que nosotros cobremos más simplemente porque una empresa gane más dinero con cada cliente.

Significa que el valor de una conversión nos ayuda a entender cuánto puede tener sentido invertir en el canal.

Y también puede llevarnos a una conclusión que a veces se olvida: quizá el SEO no sea en ese momento la inversión más rentable para esa empresa.

Qué ocurre con los presupuestos SEO muy bajos

Un presupuesto pequeño no es necesariamente un problema.

El problema aparece cuando el alcance prometido no guarda ninguna relación con el presupuesto.

Si por 150 € al mes nos ofrecen auditoría técnica, cuatro artículos, linkbuilding, optimización de Google Business Profile, seguimiento de palabras clave, reuniones, informes y modificaciones de la web, nosotros nos preguntaríamos cuánto tiempo real se puede dedicar a cada una de esas tareas.

Preferimos un planteamiento mucho más sencillo.

Si disponemos de poca capacidad, reducimos el número de acciones y trabajamos primero aquello que consideramos más importante.

Menor presupuesto puede significar menor velocidad. Lo que no debería significar es hacer muchas tareas de forma superficial simplemente para llenar un informe mensual.

Qué costes pueden no estar incluidos en la cuota

Cuando compares presupuestos, revisa también qué gastos están incluidos y cuáles se presupuestarán por separado.

Desarrollo

Podemos detectar que es necesario modificar una plantilla, solucionar un problema técnico o desarrollar una funcionalidad.

Si el cliente dispone de desarrollador, podemos trabajar con él. Si no, esa implementación puede suponer un coste adicional.

Redacción

Una cosa es realizar la investigación, definir qué contenidos necesitamos y preparar las indicaciones SEO, y otra encargarnos también de redactarlos.

Hay presupuestos que incluyen ambas partes y otros que no.

Linkbuilding

En determinados proyectos puede tener sentido invertir en conseguir mayor presencia externa, menciones o enlaces.

Pero no consideramos que exista una cantidad de enlaces que debamos comprar obligatoriamente todos los meses.

Primero analizamos la situación del proyecto y la competencia para determinar si merece la pena destinar parte de la inversión a este apartado.

Fotografía, vídeo y otros recursos

En determinados sectores podemos necesitar algo que no es estrictamente SEO para que la estrategia funcione mejor.

Una empresa de reformas puede necesitar fotografías reales de sus proyectos. Una tienda online, mejores imágenes de producto. Una empresa industrial, documentación técnica o vídeos que permitan explicar mejor sus soluciones.

El posicionamiento no funciona de forma aislada del resto del negocio.

¿Necesitas realmente pagar SEO todos los meses?

Tampoco creemos que todas las empresas necesiten obligatoriamente una cuota SEO mensual durante años.

Hay proyectos con muchísimas oportunidades donde podemos trabajar continuamente nuevas categorías, servicios, contenidos, mercados o mejoras.

Pero también existen webs pequeñas donde las principales acciones pueden concentrarse en una primera fase.

Quizá necesitamos realizar una auditoría, corregir varios problemas, mejorar las páginas principales y establecer una estrategia. Después, el propio equipo puede ejecutar buena parte del trabajo y nosotros realizar únicamente revisiones periódicas.

O podemos llegar a un punto en el que las oportunidades pendientes no justifiquen mantener la misma dedicación mensual.

El servicio debería adaptarse al proyecto y no al revés.

Cómo comparar dos presupuestos SEO

Si tienes delante una propuesta de 400 € y otra de 800 €, antes de decidir que la segunda es el doble de cara intentaríamos responder a estas preguntas:

  • ¿Han analizado previamente nuestra web?
  • ¿Qué objetivos quieren trabajar?
  • ¿Qué acciones están incluidas?
  • ¿Quién va a implementar los cambios?
  • ¿La redacción de contenidos está incluida?
  • ¿Existe una dedicación aproximada al proyecto?
  • ¿Qué tareas o inversiones quedan fuera?
  • ¿Cómo se van a medir los resultados?
  • ¿La estrategia puede adaptarse según lo que vaya ocurriendo?

Puede que después de responderlas descubramos que las dos propuestas no son realmente comparables.

Los paquetes SEO cerrados tienen un problema

Es habitual encontrar propuestas del tipo:

  • 4 artículos mensuales.
  • 10 palabras clave.
  • 5 enlaces.
  • 1 informe mensual.

Son fáciles de vender porque el cliente sabe exactamente qué va a recibir.

Pero nosotros preferimos plantearlo de otra manera.

¿Qué ocurre si este mes no necesitamos cuatro artículos?

Quizá tenemos una categoría situada en posición 11 que genera mucho negocio y merece más la pena dedicar tiempo a mejorarla.

O hemos detectado un problema de indexación que afecta a cientos de páginas.

O existe un servicio importante que todavía no tiene una página propia.

Publicar los cuatro artículos porque aparecen en el contrato puede consumir recursos que tendrían mucho más valor en otro lugar.

Nos interesa más contratar capacidad y criterio que una lista invariable de tareas.

Entonces, ¿300 €, 600 € o 1.000 € al mes es un buen presupuesto SEO?

Puede serlo cualquiera de los tres.

También puede ser malo cualquiera de los tres.

300 € pueden ser suficientes para un negocio local con una web pequeña y unas pocas prioridades claras. 1.000 € pueden ser insuficientes para una tienda online con miles de productos, varios mercados y problemas técnicos importantes.

Por eso, antes de preguntarnos si un presupuesto SEO es caro o barato, nosotros intentaríamos entender:

  • Qué situación tiene actualmente la web.
  • Qué queremos conseguir.
  • Cuánto trabajo relevante existe.
  • Qué capacidad mensual estamos contratando.
  • Qué acciones están incluidas.
  • Qué valor puede generar el SEO para el negocio.

Con esa información ya podemos empezar a valorar el precio.

Porque al final un buen presupuesto SEO no es necesariamente el más barato ni el que incluye más tareas.

Es el que destina una inversión razonable a las acciones que más pueden ayudar al proyecto en ese momento.

¿Quieres saber qué presupuesto SEO tendría sentido para tu proyecto? En Sloumo podemos analizar tu situación actual, detectar las principales oportunidades y plantear una dedicación adaptada a las necesidades de tu negocio.